Usuarios de la Nueva EPS protestaron en la mañana de este martes en la carrera 10, donde se registró el cierre de las instalaciones como medida de presión ante las múltiples fallas en la prestación de los servicios de salud.
Los manifestantes denunciaron la falta de procedimientos médicos, la demora en la entrega de medicamentos y las dificultades para acceder a remisiones con especialistas, situaciones que —aseguran— se han vuelto recurrentes y afectan gravemente su calidad de vida.
Durante la jornada, los usuarios también alertaron sobre el aumento de acciones legales como tutelas y desacatos, mecanismos a los que han tenido que recurrir para exigir la garantía de sus derechos fundamentales. Según indicaron, estos procesos no solo evidencian la crisis del sistema, sino que además ponen en riesgo la vida de los pacientes y de sus familias.











