22 abril, 2019

Silencio en la Diócesis de Valledupar por presunto escándalo sexual

Monseñor Oscar José Veloz Isaza no se ha pronunciado frente al caso ventilado por la prensa española, en el cual se salpica a la Iglesia católica en Colombia, Alemania y España.

La Diócesis de Valledupar, en Colombia; la Diócesis de Colonia, en Alemania; y la Diócesis de Barcelona, Vic, Tarragona y Lleida, en España, estarían involucradas en un presunto escándalo sexual del grupo Seminario Pueblo de Dios, acusado de “teorías pseudomísticas” donde se permitía la práctica de sexo sin ser considerado pecado.

Así lo reveló el diario El País de España, que explica que el Vaticano solicitó una investigación y obligó a juzgar a 17 sacerdotes y a dos laicos implicados por prácticas sectarias y presuntas relaciones sexuales entre hombres y mujeres. “El tribunal canónico de Vic, de donde partió la denuncia, ha suspendido a los 17 curas de forma cautelar, según confirma el obispado, hasta que termine el proceso”, plasmó el mencionado medio de comunicación.

EL PILÓN intentó conocer la posición de monseñor Oscar José Veloz Isaza, pero este manifestó que dará a conocer su posición sobre el tema este lunes en la tarde. De acuerdo a una fuente fidedigna, el grupo Seminario Pueblo de Dios estuvo en Valledupar, pero fue disuelto por el Papa hace dos años. “Aquí estuvo esa comunidad, pero cuando se hizo la disolución del Papa en el 2017 se fueron los laicos que pertenecían porque no seguían la doctrina propiamente de la Iglesia como el celibato, por lo que la Iglesia tomó medidas en el asunto. Esta es una comunidad laica, lo que quiere decir que no son ordenados sacerdotes. En la actualidad ellos no están en Valledupar; eran mujeres españolas que regresaron a su tierra porque al ser disueltas no tenía ninguna validez la comunidad”, manifestó la fuente.

ACERCA DEL CASO

De acuerdo con lo publicado por el diario El País de España, el caso comenzó en julio de 2013, cuando el obispo de Vic, Romà Casanova, decidió abrir una investigación. Las anomalías descubiertas derivaron en un intento de corrección que fracasó. El informe realizado por el visitador diocesano Germán Arana y las pruebas encontradas fueron aportadas a la Congregación para la Doctrina de la Fe, el órgano del Vaticano que vela por el cumplimiento de la doctrina, que autorizó la disolución y solicitó el juicio en Vic. Había elementos para considerar que se había alterado “gravemente” la doctrina.