Este cuatro de febrero de 2020 se cierra una etapa en la historia de siete mil familias vallenatas y posiblemente se comenzará a escribir una nueva página de lo qué pasará con los desplazados que de manera ilegal habitan los predios donde están ubicadas las invasiones de: Altos de Pimienta, Los Guasimales, Bello Horizonte y Brisas de la Popa, que aunque la administración municipal manifestó no retirarlos del lugar, temporalmente, la incertidumbre premia en la mente de estos residentes.
Al canto unísono de “no somos dos mil somos siete mil” un grupo de ciudadanos miembros de estas cuatro invasiones clamaron a las autoridades la necesidad de obtener una respuesta que por más de diez años vienen esperando de la administración municipal y departamental, que los ayude a solucionar una problemática que para ellos pudiera desencadenar ‘consecuencias irreversibles’ desde el punto de vista social de llegarse a concretar el desalojo.
Ante la sentencia de la Corte Constitucional y la resolución emitida por el exalcalde de Valledupar, Augusto Daniel Ramírez Uhía, el pasado 27 de diciembre de 2019 para el desalojo de los predios que ocupan los más de siete mil habitantes del sector llamado Sabana Uno desde hace 12 años, el equipo de redacción del diario EL PILÓN, visitó uno de estos cuatro sectores afectados en compañía de madres cabeza de hogar, adultos mayores y niños que se niegan a dejar atrás la lucha de obtener una vivienda digna.











