Los pueblos Indígenas Iku (arhuaco), Kággaba (kogui), wiwa y kankuamo fueron acreditados como víctimas del conflicto armado en su calidad de sujetos colectivos de derecho por la Sala de Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, en el Caso 09, el cual investiga los crímenes no amnistiables cometidos contra pueblos y territorios étnicos.
De igual manera fue acreditado el territorio ancestral, sagrado y colectivo de la Sierra Nevada de Gonawindua (Santa Marta), delimitado por el sistema de sitios sagrados de la Línea Negra. Esta decisión fue tomada luego de que se estudiaran las solicitudes presentadas por los cuatro pueblos Indígenas, sus procesos organizativos y evidencias sobre los hechos victimizantes, los daños graves, diferenciados y desproporcionados sufridos durante el conflicto armado, según la Sala de Reconocimiento de Verdad de la JEP.
Con dicha acreditación se materializan los derechos de participación que tienen las víctimas ante la JEP y los principios de pluralismo jurídico, diversidad étnica y cultural. Es decir, que los cuatro pueblos indígenas como intervinientes especiales y el territorio, a través de sus autoridades tradicionales y sus procesos organizativos, podrán alzar su voz en el proceso judicial, exponer sus demandas de verdad y reparación.










