En la comunidad de Los Haticos, resguardo indígena kankuamo, el estruendo de los balones y las voces de niñas, niños y jóvenes empiezan a mezclarse con un nuevo anuncio: la cancha del lugar tendrá iluminación propia, un proyecto que la comunidad reconoce como más que una obra de infraestructura. Es, dicen, una señal de que la reparación colectiva empieza a hacerse visible en su territorio.
El Cabildo Menor, el Consejo Local de Mayores y los líderes de la comunidad socializaron el miércoles 15 de julio el inicio de la obra, que permitirá que el escenario deportivo funcione en horarios nocturnos y se convierta en un punto de encuentro intergeneracional. Según explicaron durante la reunión, la iluminación de la cancha hace parte de las medidas contempladas en el Plan Integral de Reparación Colectiva (PIRC) del pueblo kankuamo, un instrumento que recoge compromisos del Estado para reparar las afectaciones históricas del conflicto armado y fortalecer el tejido comunitario.
“Con orgullo damos inicio a la implementación de esta medida de reparación integral, contemplada en el PIRC del Pueblo Kankuamo para nuestra comunidad”, señalaron las autoridades locales, destacando que el proyecto no solo mejora las condiciones para la práctica del deporte, sino que también abre oportunidades para actividades culturales, recreativas y de convivencia en un espacio seguro.






