En el Cuarto Congreso realizado en el 2016 se programó que para enero de 2019 se debía posesionar el nuevo cabildo gobernador de los kankuamos, que reemplazaría a Jaime Arias, pero fue éste quien de nuevo tomó el poder, completando 22 años en el cargo.
Lo que no logró en sus años más crudos la violencia de los paramilitares y las guerrillas, lo está logrando la lucha por el poder. Después de varios años de discusiones, la división dentro del pueblo kankuamo parece irreversible, una comunidad que ha luchado por preservar su identidad.
Atrás quedó la época de la guerra en la que las balas intentaron apagar sus raíces; el tiempo en los que sus asentamientos eran el centro de los enfrentamientos entre grupos armados. Tanta fue la violencia que en solo cuatro años, según datos oficiales, del 2000 a 2004, mataron cerca de 103 kankuamos. Un exterminio.











