Lo primero y más difícil de conseguir para las autoridades cuando empezaron a trabajar con los excombatientes de la Farc fue ganarse su confianza. Se venía de una guerra a muerte y con la firma del acuerdo se debió emprender un proceso económico que recién toma forma.
En diciembre del 2016 llegaron al Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación, ETCR, Tierra Grata, municipio de Manaure, Cesar, alrededor de 160 excombatientes esperando que el Estado que enfrentaron por 50 años les cumpliera la promesa de ayudarlos a ser productivos.
Entre incumplimientos y gestiones las cosas cambiaron en los más de 800 días que llevan concentrados, y todo centrado en el apego agrícola de los excombatientes.
LAS VACAS Y LA RUTINA











