Aunque a diario se habla de reciclar, aún falta exactitud sobre esta actividad, una de las políticas predilectas para disminuir los efectos del cambio climático. En palabras llanas, reciclar es darle una nueva vida a lo que ya se usó y evitar el gasto de nuevos recursos naturales.
Empezando por la reducción en el consumo de energía en la producción de nuevas materias primas, depositar los productos en la caneca indicada contribuye al medio ambiente más de lo que se presume. Pero la cultura de separar los productos es muy poca o inexistente en Valledupar.
“Reciclar es una necesidad que pide a gritos el planeta”, declaró secretario de Medio Ambiente del Cesar, Andrés Arturo Fernández. Sin embargo, de los consultados en la calle para realizar esta nota, todos reconocieron no preocuparse por tirar los productos en la canasta seleccionada, “solo tirar la basura en la caneca”. “Lo más práctico es arrojar y que otro limpie. ¡Lo más fácil es echar todo a la misma caneca y ya! No hay conciencia ni sentido de pertenencia por nuestra ciudad”, señaló Carolina Vargas de la Escuela Ambiental de Valledupar.











