Estamos en época pre-electoral y hay unas personitas que no votan y entonces son olvidados. Los niños y las niñas. Por eso, desde Cesore vamos a hablar por esa niñez, que en el Cesar está mal atendida, que los resultados son preocupantes y que merecen que los candidatos estructuren políticas públicas, con programas, proyectos y sobre todo con presupuesto para ellos. Aquí es dónde debe estar invertida la plata, que se despilfarra en obras faraónicas de poca prioridad y sí de muchas dudas en su ejecución.
La Primera Infancia, definida como la etapa de los primeros 5 años de vida, corresponde a uno de los periodos más importante en el desarrollo socioemocional y cognitivo de una persona. La literatura social y psicológica ha estudiado desde hace varias décadas que los eventos ocurridos durante esta etapa determinan en gran medida las decisiones en el resto de la trayectoria de vida de los individuos. Es por esto que las instituciones y entidades territoriales deben apoyar e implementar políticas públicas que permitan mejorar las condiciones socioeconómicas de los menores, para así garantizar mejores resultados en el mediano y largo plazo de la sociedad en conjunto.
Mueren anualmente 340 niños menores de 4 años en el departamento y la tasa de mortalidad en la niñez del Cesar es 50 % mayor que la nacional
Dicho esto, el primer análisis – y siempre usando fuentes oficiales en este caso Dane- Estadísticas Vitales y Forensis-Medicina Legal – se hará sobre la tasa de mortalidad durante la primera infancia, definida como el número de muertes por cada 100.000 menores de 4 años. Para el caso del Cesar, esta tasa ha oscilado en cerca de 30 puntos desde el 2012, lo que representa en promedio 340 muertes por año (Gráfica 1).











