“La Virgen sus cabellos
arranca en agonía
y de su amor viuda
los cuelga del ciprés.
Lamenta su esperanza
que cubre losa fría,
pero glorioso orgullo
circunda su alba tez”.
Así reza la octava estrofa del Himno Nacional haciendo alusión a las mujeres que entregaron valientemente a sus esposos, hijos o hermanos a la causa libertadora.
Es también un homenaje a la labor femenina en dicho proceso de independencia y sobre todo al gesto de sacrificio que tuvieron estas mujeres.











