El hoy comandante del Ejército Nacional, general Nicacio de Jesús Martínez Espinel, fue segundo comandante de la Décima Brigada Blindada, que opera en los departamentos del Cesar y La Guajira, entre octubre de 2004 y enero de 2006. Ayer fue ascendido por el Congreso de la República, mientras se adelantan investigaciones por presuntas ejecuciones extrajudiciales durante su paso por este cantón militar.
Según reportes publicados por la organización de derechos humanos Human Rights Watch, HRW, en ese periodo de 2004 y 2006 se investigan 71 ejecuciones cuestionadas en el departamento, 23 de esas en el 2005, el año en el que Martínez estuvo como segundo comandante.
Y es que el Cesar es uno de los departamentos más golpeados por los falsos positivos, como se le conoce a las ejecuciones extrajudiciales de civiles que practicó el Ejército y que luego eran presentados como muertos en combate. Fiscales de la Unidad de Derechos Humanos investigan alrededor de 146 ejecuciones de estas, presuntamente cometidas por soldados de la Décima Brigada entre agosto de 2004 y 2008.











