En la capital del Cesar, la manera de jugar fútbol ha ido cambiando. Aún existen las canchas de tierra en la ciudad, donde el barro se mezcla con el sudor de los jugadores.
Sin embargo, con el crecimiento acelerado de la ciudad, en aras del progreso, la remodelación de las canchas parece algo inevitable.
El primer escenario deportivo que sufrió la metamorfosis de pasar a ser una cancha de tierra y polvo a ser un escenario con gramado artificial fue la cancha del barrio Doce de Octubre.











