“La feligresía acudió multitudinariamente al encuentro con la fe, enviando un mensaje de que el pueblo vallenato es un territorio de paz”, dijo uno de los más de 4.000 fieles asistentes a la consagración de la Catedral del Ecce Homo en Valledupar, uno de los acontecimientos más importante de la Iglesia católica en el Caribe.
Ante la dificultad para ingresar al templo sagrado, el equipo del periódico EL PILÓN ingresó por el sótano que había recorrido el día anterior, y como se dice en el argot del periodismo, ‘ahí estaba la noticia’.
Un sacerdote impartía instrucciones: “Todos estar atentos por favor, le damos la bienvenida a todos los arzobispos y obispos de Colombia, gracias por estar en la consagración de nuestra catedral, vamos a organizar un poco la procesión de entrada. En primer lugar irán los seminaristas de dos en dos, luego los sacerdotes y luego los señores obispos, a la entrada de la catedral en la parte del presbiterio en las sillas de madera se ubicarán los obispos y los sacerdotes estaremos enfrente del altar”.











