La mujer tiene una alta probabilidad de ascender al solio de Bolívar. Después de 70 años de haber alcanzado, tardíamente en Colombia, el derecho al voto, ahora, después de posicionarse en todas las esferas de la vida pública y social, tendrá la oportunidad más clara de ser elegida al supremo honor y responsabilidad del Estado.
En el caso de los departamentos de la Costa Caribe, ha ejercido el liderazgo en las diferentes gobernaciones, y en el Cesar el pasado debate electoral fue una final de damas. De hecho, una mujer es la gobernadora y la oposición, casi solitaria pero respaldada por una gran votación, la encabeza otra.
Esta es la fotografía que nutre el ‘partidor presidencial’ en Colombia, marcado por la presencia de sangre y talento femenino.











