La veterana en política nacional e internacional, Imelda Daza Cotes, es senadora de la República por el Partido Comunes, que tiene 10 curules en el Congreso tras el Acuerdo de Paz; mientras que los políticos tradicionales José Alfredo Gnecco y Dídier Lobo mantienen sus puestos en el poder Legislativo, hecho que no genera sorpresa en el departamento del Cesar.
Este panorama lo vaticinó el columnista y líder de opinión, Jacobo Solano: “Se van a mantener las mismas estructuras políticas pero también puede presentarse un fenómeno de agotamiento entre la gente”. Por su parte, el senador Antonio Sanguino no logró entrar en la lista de ‘ganadores’.
IMELDA
Imelda nació en Manaure, Cesar, en las estribaciones de la serranía de Perijá, zona fronteriza con la República Bolivariana de Venezuela. Llegó a Comunes tras retirarse del Pacto Histórico. Para algunos resulta contradictorio que una mujer nacida en las entrañas de una familia conservadora y tradicional de la ‘sociedad regional’ encarne unas luchas de clase y reclame cambios estructurales del Estado colombiano. En el año de 1974, Imelda llegó a la Oficina de Planeación de la Alcaldía Municipal de Valledupar en donde ‘todo estaba por hacer’, según rememora, y empezó a ayudar en la planeación de la ciudad y de la administración municipal en los menesteres propios desde las diferentes secretarías, entre otros cargos y liderazgos.











