Durante su visita a Valledupar con motivo de la Feria del Libro, el estadounidense Scott Anthony se encontró con una imagen inesperada que lo dejó reflexionando sobre la ciudad. “¿Hay muchos narcotraficantes aquí?”, preguntó con curiosidad a un conductor local de Uber, al percatarse de la cantidad de camionetas de alta gama transitando por sus calles. Su respuesta fue reveladora: “No, son los músicos”.
Anthony, de 61 años, oriundo de Chicago y radicado en Guadalajara (México), llegó con grandes expectativas tras recorrer México y Colombia hasta hacer escala en Bogotá, convencido de encontrar en Valledupar un escenario cultural tradicional. Sin embargo, se llevó una sorpresa: no solo por la ausencia prevista, y luego frustrada, de Carlos Lehder en la feria, sino también por la presencia visible de estos vehículos lujosos que llamaron su atención.
Consultado sobre la razón de su pregunta, Scott recordó que, al ver tantas camionetas, asumió que habían llegado personas relacionadas con el narcotráfico. No obstante, aprendió rápidamente que esa imagen urbana estaba ligada a los exponentes de la música vallenata. La ciudad, según él, “es un sitio pequeño… un poquito más grande que un pueblo”, contrastando con su Chicago natal. Un frescor curioso se filtró en su valoración del calor local. “Me recibieron bien, menos el calor. Mucho calor”, confesó mientras recorría la ciudad.











