La crisis de la Empresa de Servicios Públicos de Valledupar, Emdupar, parece no encontrar una salida distinta a la liquidación, según el concejal Fabio Mendoza. Tras más de tres años de intervención por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos, el panorama financiero y operativo no ha presentado mejoras radicales. La ciudad enfrenta deficiencias en el acueducto, rebosamientos constantes del alcantarillado y problemas con la recolección de basuras.
¿Qué hay que hacer con Emdupar?
Aquí lo fundamental es la prestación del servicio a la comunidad. La gente hoy está padeciendo el servicio de acueducto, alcantarillado y de aseo. Hoy no le veo una alternativa diferente a la liquidación. Emdupar se volvió inviable financieramente. No tiene con qué realizar las inversiones que se requieren en la ciudad ni cómo implementar el plan maestro de alcantarillado y acueducto de Valledupar.
Tampoco tiene cómo supervisar el contrato que mantiene con Interaseo; la ciudad está envuelta en basura y con un mal servicio. Los alcantarillados permanecen rebosados y a muchos barrios el agua les llega solo una hora al día, en la madrugada o en la noche, y la gente tiene que adivinar cuándo tendrá el servicio en su casa.











