Lo que pasó en el Concejo de Valledupar es digno de un territorio poco civilizado e internado en la oscuridad de las trampas políticas, no de la capital de un departamento que quiere mostrarse al mundo. Dos veces intentaron los concejales elegir la mesa directiva para el 2022, pero fueron saboteados, quizás en complicidad de algunos corporados, y no pudieron realizar la sesión.
Siglo XXI, sesiones virtuales, redes sociales y en el Concejo de Valledupar se va la luz y sabotean las sesiones cuando se van a tomar decisiones claves. Una vergüenza. El primer intento fallido fue el viernes 25 de junio. Ante los ojos del personero de Valledupar, Silvio Cuello, la sesión duró 39 minutos y no pudo siquiera iniciarse formalmente.
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