En Valledupar, más de la mitad de los ciudadanos se moviliza en motocicleta para ir a su trabajo. La cifra no es anecdótica: el 50,5 % de los desplazamientos habituales se hacen en moto particular.
En contraste, solo el 7,7 % de los vallenatos utiliza el sistema formal de transporte público para sus desplazamientos habituales. Hace apenas 15 años (con controles a la informalidad), los buses movilizaban cerca de 60.000 pasajeros diarios; hoy, apenas 8.000.
El panorama financiero es igual de alarmante: el SIVA necesita recaudar $300 millones semanales para sostener su operación, pero apenas recauda $90 millones. Mientras tanto, en Santa Marta (una ciudad con un número similar de habitantes) se movilizan diariamente 80.000 pasajeros en transporte público.











