Recordar a mi tía Yolanda es recordar a una mujer inteligente e íntegra, con una mentalidad asombrosa, ilustrada por su vasto conocimiento de historia, pintura, arte y mucho más.
Fue una madre que también hizo el papel de padre, porque educar y sacar adelante a sus hijos con esfuerzo y determinación no es nada fácil, y ella lo logró. Todos sus hijos son profesionales, testimonio de su dedicación y fortaleza como mujer.
Con un oído fino, disfrutaba de la música clásica. Era una mujer culta y crítica de los gobiernos corruptos, siempre dando buenos ejemplos. Hoy en día, yo, Yiyo Martínez, reconozco que aprendí mucho de ella y de mi propia abuela.










