Lamentablemente tienen que ocurrir accidentes trágicos como el de ayer, en la vía Media Luna (San Diego) – Los Encantos (La Paz), con dos muertos, para que se ponga sobre la palestra el clamor de las comunidades en las zonas rurales, a las cuales les urge la organización y mayor control en el transporte público informal que se presta en las vías terciarias.
Los campesinos son transportados como animales de corral en carros de estaca; niños, ancianos y adultos se ubican entre los bultos de cosechas, los vehículos van con sobrecupo y no hay quien lo evite. De los accidentes hay subregistros, pues cuando no hay heridos y víctimas fatales como ayer la mayoría de casos ni siquiera son atendidos por las autoridades de tránsito.
En este asunto, hay una tarea para que revise el recién revivido Instituto Departamental de Tránsito del Cesar, que después de 25 años volverá a entrar en funcionamiento en 17 de los 25 municipios del departamento.





