Sí, la gran mayoría de calles de Valledupar parecen una telaraña de cables. Basta hacer un corto recorrido para encontrar redes de fibra óptica instaladas de manera desordenada, con cables que cuelgan, atraviesan espacios públicos y que en algunos casos parecen estar a punto de caer sobre quienes transitan por la ciudad.
Además de ser un problema de estética urbana, lo más grave es que la situación genera riesgos para la integridad física de las personas que utilizan las vías públicas; por consiguiente, estamos ante un asunto de seguridad ciudadana.
Hemos recibido muchas quejas ciudadanas sobre cables que se desprenden y caen sobre la vía, los cuales terminan convertidos en un peligro para los motociclistas o cualquier peatón.





