Desde que en septiembre de este año, la gerente de Emdupar, Soledad Manjarrez, confirmó que la administración municipal buscaría un aliado estratégico para que dirigiera la operación de la empresa, muchas cosas han pasado, demasiados argumentos han surgido y cientos de discusiones se han registrado.
Era lo esperado. Con esta alianza el sector público por largo tiempo no ejercerá la prestación directa del servicio, aunque hace rato cedió y tercerizó a empresas privadas algunas actividades (aseo, recaudo de la cartera, manejo final de las aguas domésticas residuales). No decimos que “los vallenatos perderán su empresa más querida” porque sería hipocresía, teniendo en cuenta que la cartera alcanza los $85.000 millones. Muchos quieren a Emdupar solo de palabra.
Pues ahora, después de todo ese desgaste, y cuando se habla de la renuncia del jefe de la Oficina Jurídica de Emdupar, Luis Carlos Ramírez, quien defendió el proceso con vehemencia argumental, el alcalde, Mello Castro, citó una rueda de prensa para informar que en enero ya no se conocerá el aliado estratégico. Es decir, se suspende el proceso.





