Recibimos buenas noticias sobre el impacto que la música vallenata tiene en todas las esferas. Desde un video en el cual se reproduce una tradicional canción llanera en música de acordeón y con ritmo vallenato, la que se canta en lengua mandarín, acompañada de instrumentos propios de ese poblado país, interpretados por ciudadanos chinos, hasta importantes pasajes literarios adornados por nuestras canciones.
Es así como Pedro Olivella nos dice que acaba de leer el último libro del quizá más gran escritor nicaragüense Sergio Ramirez ‘Tongolele no sabía bailar’ y, en sus páginas finales, el personaje en Managua escucha un vallenato en la radio.
Y Rodolfo Quintero Romero nos recuerda, en el libro de Rodrigo García Barcha, sobre los últimos años de su padre Gabriel García Márquez, quien murió en su casa de Ciudad de México, oyendo con buen volumen los cantos vallenatos.





