Por enésima vez abordamos el tema. Nos referimos a la necesidad de volver a hablar sobre el proyecto del gran Ecoparque del río Guatapurí, en Valledupar.
Siendo un hecho en construcción la Avenida del Río, que se ha matizado por la Gobernación del Cesar llamándola paisajística, el verde de naturaleza, flora y fauna, que la debe acompañar, define un proyecto de suma importancia para el futuro de Valledupar; que ya es hora de que pase de la fase de los anuncios, a la formulación y diseño definitivo y pronta ejecución. Lo que pasa es que si bien el cemento es necesario, no debe desmerecer los espacios de zonas verdes recreativas que requiere la ciudad. Y antes de que la Avenida en construcción se iniciara se creía que el ecoparque iba a ser lo principal y determinante y la vía paisajística no más que un pasaje de carros de servicios al parque, de baja intensidad vehicular y de transporte liviano. Pero en Valledupar hacer respetar las normas de tránsito se torna muy difícil. Un ejemplo, la nueva calzada La Paz – Valledupar, que solo permite el transporte liviano, es frecuentada por bastante tráfico pesado.
De modo que debemos estar preparados para que la condición liviana de esa avenida ya haya sido violada en su diseño, perfil de vía y realidad, y que el trazado de la misma no diera lugar a una modificación excepcional del POT, como se preveía, debemos procurar que los gigantes inamovibles de zonas duras y no reubicación de barrios, dejen espacio para soñar, caminar y respirar.





