Retomamos el resultado actualizado de los ‘diálogos improbables’ sobre el llamado corredor minero, para decir que un primer acuerdo, fue la identificación de que el departamento se vio envuelto, aceleradamente, en una coyuntura de cambio y transición anticipada con el cierre de las operaciones de Prodeco.
Si bien es cierto que ello no significó un cierre definitivo de la explotación – de hecho, las dos terceras partes de la producción anual proviene de Drummond – sí puso de presente, en el caso del municipio de La Jagua de Ibirico, el impacto tan severo de la dependencia de los sectores público y privado de la actividad minera.
Se parte de la base de que el mundo debe migrar hacia una matriz energética más limpia, y en ese camino la transición energética, como asevera el documento del ejercicio adelantado “lo que nos está ocurriendo le está pasando a muchos territorios del mundo, y por lo tanto debemos insertarnos en esa conversación global”.





