El presidente Petro cumplió seis meses de su gobierno y nada que ha pisado Valledupar, lo vimos cerca, y justificadamente, a Bosconia inundada y lo hemos seguido en visitas a la vecina Guajira. Prometió hacer del Cesar una potencia verde, un campo pujante y agroindustrial. Lo queremos ver en esta tierra, la única de la Costa que no ha recibido, hasta ahora una gran atención de presencia territorial de su gobierno.
Es cierto que el presidente aún está estructurando su plan de desarrollo, pero han sido tantos los anuncios, los imprevistos y los sobresaltos que ofrece un complejo país como Colombia, que podría correr el riesgo de perder el camino o, con esas piedras que le dificultan el paso, terminar fracturado.
En su propuesta al Congreso del Plan Nacional de Desarrollo, PND, se listan algunos proyectos de un plan de Inversiones plurianual, que se informa fueron el resultado de los encuentros participativos. Las 19 líneas de inversión departamentales son las mismas de cualquier otro departamento y en la identificación de la veintena de proyectos para el Cesar específicos son solo un ‘corredor de vida’, en los municipios del corredor minero, asociado a una transición energética y productiva; las dobles calzadas hasta Maicao, priorizando el tramo Valledupar San Juan del Cesar, y a San Roque, Curumaní; la transversal Ocaña – Gamarra y la revitalización de centros históricos. Se hace énfasis en proyectos generales, comunes a toda región, de ciencia y tecnología, de desarrollo rural y de carácter ambiental, que aquí refieren a las sierras y a Zapatosa.





