Pocos los días faltantes para la cita con las urnas en el cumplimiento de un derecho fundamental, elegir al próximo mandatario de los colombianos.
Así muchos quieran negar una realidad, a escasas dos semanas la suerte parece acompañar exclusivamente a Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, en una campaña electoral casi completamente deficitaria en materia programática.
Esa es acaso la mayor característica de la presente jornada, y la que la hace única y muy particular. En todo el mundo civilizado, inclusive en la Colombia del pasado, las campañas políticas giran alrededor de ejes programáticos sustanciales sometidos a consideración del pueblo votante; lo ideal es que sean las propuestas, debidamente debatidas, las que merezcan el beneplácito y la victoria popular, mucho más que las propias personas que coyunturalmente las encarnen.
