Durante el pasado puente festivo se sintió en Valledupar y varios municipios de la región cierto ambiente de incertidumbre motivado por las recientes denuncias sobre presuntas “pescas milagrosas” en corredores viales del sur del Cesar.
Pese a que todavía no se conocen hechos reales, se han encendido las alarmas de una región que conoce demasiado bien las dolorosas consecuencias de este flagelo que en el pasado mantuvo secuestrada a la ciudadanía en el área urbana de Valledupar, mientras las carreteras permanecían solitarias.
En el momento las autoridades se encuentran verificando los hechos reportados, pero la sola posibilidad de que prácticas asociadas al secuestro y la retención ilegal vuelvan a aparecer en las carreteras del departamento genera tensión y revive temores que durante años marcaron la vida de miles de familias cesarenses que vieron afectada la dinámica económica de la región.
