En esta fecha, 20 de junio, Día Mundial del Refugiado, es importante recordarles a nuestros conciudadanos, y al estamento en general, que las personas desplazadas de los hogares de sus respetivos países de origen son poblaciones que, al igual que nosotros, también tienen derechos y merecen ser tenidas en cuenta.
Pero por encima del aspecto legal y demás factores atinentes a las leyes y normas que regulan ese tema, se trata de seres humanos, personas con derechos, necesidades y que, por distintos motivos, se vieron obligadas a salir y convertirse en desplazadas, dejando atrás sus sueños y proyectos de vida, frente a eso lo mínimo que ellas esperan es un poco de solidaridad social donde quiera que puedan ser recibidas.
Al desplazado hay que darle la mano, brindarle acompañamiento y junto a él acudir a las distintas estancias gubernamentales para gestionar toda la ayuda necesaria.





