La evaluación del primer año de intervención del Hospital Rosario Pumarejo de López, de Valledupar, por parte de la Superintendencia Nacional de Salud, pasó la prueba, pero a medias.
La Supersalud pudo constatar que el plan de acción aprobado en enero de 2022 registra avances significativos, no lo suficiente como para devolver la administración del hospital a los entes territoriales. La no devolución es una buena noticia.
El organismo encontró que todavía en el Hospital se presenta una lista de aspectos que a la fecha no se han cumplido en la manera que lo estableció el plan de acción aprobado, según el informe de la Supersalud.





