EDITORIAL

La ciudad asunto de todos

En las últimas semanas hemos publicado una serie de noticias, informes y foto-noticias que muestran el grado de deterioro de algunos sectores de Valledupar. Barrios completamente llenos de lotes enmontados, acequias llenas de basuras, como es el caso de Las Mercedes y la entrada a la ciudadela “450 años”, sectores en los cuales ya hay […]

canal de WhatsApp

En las últimas semanas hemos publicado una serie de noticias, informes y foto-noticias que muestran el grado de deterioro de algunos sectores de Valledupar. Barrios completamente llenos de lotes enmontados, acequias llenas de basuras, como es el caso de Las Mercedes y la entrada a la ciudadela “450 años”, sectores en los cuales ya hay presencia de ratas y mosquitos, según han denunciado algunos líderes de las comunidades que habitan estas zonas.
También, hemos informado sobre parques completamente abandonados como el Santa Lucía, ubicado en las afueras del Hospital Rosario Pumarejo de López, al igual que calles y carreras de la ciudad llenas de huecos, obras abandonadas, rejillas del alcantarillado pluvial tapadas, entre otros aspectos de la ciudad que ratifican su estado de descuido, desaseo y deterioro, insistimos en algunos sectores.
Hace parte de nuestra política editorial informar y denunciar, de manera permanente, este tipo de situaciones; queremos ver a Valledupar, de sur a norte, de oriente a occidente, en buen estado: agradable, bonita y bien cuidada. Por supuesto, comprendemos que no es fácil lograr ese objetivo, pero creemos que no es un imposible.
Y así como en vísperas del Festival Vallenato fue posible arreglar y poner bonita la ciudad, consideramos que es factible hacerlo durante todo el año. Esto depende de la voluntad y la colaboración de todos.
Sea esta la oportunidad para reconocer la gestión que viene realizando, en este sentido, el alcalde de Valledupar, Luis Fabián Fernández Maestre. En muchas avenidas, calles y carreras se nota que se está trabajando desde la secretaría de obras y eso lo percibe la ciudadanía. Pero eso no es suficiente…
Se requiere, mano fuerte, por ejemplo, con los dueños de los lotes enmontados, con el fin de obligarlos a limpiarlos periódicamente, para evitar la aparición de mosquitos, ratas y otros animales que pueden generar, posteriormente, problemas de salud.
En algunas zonas de la ciudad, cada vez que llueve, algunas personas han adoptado la mala costumbre de botar las basuras a la calle para que las aguas lluvias las arrastren, originando problemas mayores en las rejillas del alcantarillado pluvial, en los bulevares y glorietas. Esta es una mala costumbre que esperamos sea pronto superada por los habitantes de Valledupar.
Estos dos ejemplos, tanto los lotes enmontados como el de las basuras, demuestran que el tema es asunto de todos y que –en algunos de ellos- es necesarísima la colaboración de la ciudadanía.
Valga la redundancia, pero una ciudad no la hacen sólo sus autoridades, sino que depende, a la larga, de lo que quieran sus habitantes; que están llamados a quererla, a cuidarla y a mantenerla aseada como su casa. Nuestra ciudad es como nuestra casa y así debemos considerarla.
Las calles, carreras, avenidas, parques, glorietas, etc., son espacios comunes, es decir que son de todos; y todos: autoridades, gremios, juntas de acción comunal y ciudadanía, en general, debemos trabajar diariamente para cuidarla y mantenerla en buen estado.
Desde las escuelas y colegios, pero también desde las familias, se debe inculcar a los niños y jóvenes el amor por su ciudad, por ese espacio común que es de todos. Y así como nos esmeramos por tener cuidadas y aseadas nuestras casas, debemos esmerarnos por tener bien la cuadra, el barrio y el sector que habitamos.
El aseo y el buen estado de la ciudad es un asunto de todos, insistimos; y así lo debemos ratificar diariamente con nuestro comportamiento: no arrojando las basuras a la calle, limpiando los lotes enmontados, limpiando las fachadas de nuestras casas, haciendo brigadas de aseo y orden en la cuadra y en el barrio, etc. Sobre estos temas seguiremos informando, denunciando y comentando de manera insistente; como el diario de Valledupar, nos duele lo que le pasa a nuestra ciudad.

TE PUEDE INTERESAR