Insistimos, nos toca. La fuerte lluvia del miércoles en Valledupar, como era de esperarse, además de techos y otras estructuras, derribó árboles que ocasionaron daños materiales en viviendas, por fortuna sin pérdidas humanas, según nos reportan los organismos de socorro como el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Valledupar, siempre primeros en la línea apoyo.
Es importante mencionar dos aspectos importantes. Iniciamos con una felicitación a la Alcaldía de Valledupar por la celeridad con la que asistió a ocho familias del barrio El Rocío, en la Comuna cuatro, con láminas de fibrocemento para los techos. En otros momentos la ayuda no ha llegado tan rápido y pues esta ocasión no daba espera.
Lo segundo es recordar que en días pasados, producto de la segunda reunión de la Mesa del Árbol, esta vez en las oficinas de Planeación Municipal, establecimos una preocupación de los integrantes de esa sociedad protectora de los árboles, consistente en la presencia de especies no urbanas, peligrosas en zonas públicas y de ese peligro tenemos suficiente ilustración.





