El aniversario de la muerte de Jorge Oñate nos deja reflexiones sobre la música vallenata, su preeminencia en el país, el papel del cantante y el Festival Vallenato. Los cesarenses y en especial los residentes de La Paz celebraron con diversos actos y recordaron el significado de un cantante que dio muestras de caracterizarse como un intérprete exclusivo de la música tradicional, el que nacido, dentro del trío vallenato de acordeón, caja y guacharaca tomó independencia, brillo y atención de todos los públicos. Luego siguieron los otros cantantes.
Pero antes, los acordeoneros, cantaban al compás que controlaban el fuelle y encontraron en la especialización y el surgimiento del cantante exclusivo la comodidad de dedicarse solo a la destreza manual. Lo que explica también por qué del estilo tradicional de Luis Enrique Martínez se evolucionó con el acordeón ‘a fajarse’ abordando nuevos estilos de fantástica melodía rayando en aquello que los puristas denominaron el “desordenado firifiri”.
Lo cierto es que los cantantes empezaron entonces a ser los voceros de nuestra música, en particular de los cantos que, con sus bellas letras, conmovían a las multitudes. Y fue el canal para que la industria fonográfica floreciera y los compositores se dieran a conocer.





