Una de las primeras consecuencias de la reforma tributaria que acaba de aprobar el Congreso de la República y que ya fue sancionada por el presidente de Colombia, Gustavo Petro Urrego, es la reactivación del impuesto al consumo por concepto de comidas y bebidas.
Este impuesto comenzará a regir a partir del primero de enero de 2023 en razón a que el beneficio que otorgó la Ley de Inversión Social solo tendrá vigencia hasta el próximo 31 de diciembre de este año 2022, la cual buscaba ayudar y facilitar la reactivación económica de estas actividades durante el periodo de postpandemia que cubrió toda la anualidad que está a punto de terminar.
Todo eso obliga a los empresarios que se dediquen exclusivamente al expendio de comidas y bebidas y que estén inscritos al Régimen Simple de Tributación (RST) deberán actualizar el Registro Único Tributario (RUT), remplazando la responsabilidad 50 o 57 “No responsable del impuesto al consumo” según corresponda su naturaleza jurídica, por la 33 que es la que lo tipifica como “responsable del Impuesto Nacional al Consumo”.





