Un ligero monitoreo de los últimos hechos relacionados con los procesos de transición energética en la región que integran los departamentos del Cesar y La Guajira nos muestra un panorama de pocos avances en el terreno.
La mayoría de la información que se conoce se queda en interesantes anuncios, pero solo en teoría, con el agravante de que esos contenidos dejan planteado un sinnúmero de obstáculos legales, en especial los referidos a las consultas previas con las comunidades indígenas y prohibiciones de carácter ambiental para ejecutar proyectos energéticos en la región.
Esta semana se conoció que, pese a los nuncios del ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, en el sentido de reactivar 20 proyectos energéticos que han tenido serios problemas para construirse en La Guajira, la empresa Celsia, perteneciente al Grupo Argos, se mostró decidida en vender sus parques eólicos en ese departamento, debido a diversas trabas legales.





