Cuando hay un crecimiento anual del 10,6% en 2021 de la economía colombiana debemos sentirnos complacidos. Aunque es cierto que venimos de una fuerte caída por la pandemia y asistimos al efecto rebote, no se puede desconocer la capacidad de los colombianos para superar las dificultades.
Se puede decir que no es más que llegar a los niveles prepandémicos y desconocer ese esfuerzo, pero si uno mira los indicadores de crecimiento del resto de países se observa que somos del grupo de líderes de la reactivación de la actividad económica a nivel mundial.
Decimos que los primeros aplausos son a empresarios y sus trabajadores, pero no es justo desconocer, por antipatía política, que el gobierno nacional se la ha jugado a fondo por la recuperación de la deteriorada economía. Un éxito también entre los países de la OCDE que contrasta con los negativos récords en materia de educación.





