EDITORIAL

Color de hormiga

La reciente decisión de la Fiscalía General de la República, de dictarle resolución de acusación al ex ministro del interior y justicia, Sabas Pretelt de la Vega, puso la cosa color de hormiga. El fantasma de la Yidispolítica ronda como alma en pena y amenaza con hacer barrejobo, arrasando con el prestigio del actual gobierno. […]

canal de WhatsApp

La reciente decisión de la Fiscalía General de la República, de dictarle resolución de acusación al ex ministro del interior y justicia, Sabas Pretelt de la Vega, puso la cosa color de hormiga.

El fantasma de la Yidispolítica ronda como alma en pena y amenaza con hacer barrejobo, arrasando con el prestigio del actual gobierno. Son seis años de karma desde que los amigos del gobierno, posesos por fiebre reeleccionista, convirtieron a los parlamentarios Yidis Medina y Teodolindo Avendaño en ases bajo la manga para sacar avante el proyecto en la instancia legislativa.

A pesar de aparentes periodos de tranquilidad, no hay sosiego a partir de entonces. Desde el comienzo las suspicacias se dispararon al hacerse públicas las peripecias que rodearon los cambios de opinión y voto de la parlamentaria Medina y la repentina e inexplicable ausencia de su colega Avendaño, comportamientos determinantes en la aprobación de la iniciativa.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR