Luego de la sacudida que le dio al país la propuesta inicial de ley de financiamiento, los colombianos quedaron algo prevenidos con todo lo que tiene que ver con impuestos. Sin embargo, hay que dejar claro que los impuestos no son lesivos para las finanzas; por el contrario, cuando los impuestos se le retribuyan al contribuyente con obras e inversiones prioritarias, generen las condiciones para una mejor calidad de vida.
Lo malo es el manejo incorrecto que se les da a los recursos públicos cuando se favorecen intereses particulares, y lo malo es no pagarlos. No obstante, hay quienes cuestionan esta última afirmación por los constantes beneficios, traducidos en descuentos y amnistías, que los entes territoriales le hacen a los mala paga. Por ejemplo: el Concejo de Valledupar, aprobó recientemente en primer debate descuentos del 70 % y 50 % de los intereses moratorios en pago de impuesto predial, ICA, valorización y multas de tránsito.
Lo anterior tiene varias interpretaciones, una de ellas es la resignación de la administración ante la falta de estrategias eficaces para el recaudo oportuno y la reducción de evasores, por lo que cualquier porcentaje que pueda recuperar de ese saldo rojo lo considera ganancia.
Compartimos la práctica del borrón y cuenta nueva, no es mala; lo malo es cuando se vuelve costumbre, cuando luego de haber sido amnistiado un contribuyente este vuelve a incurrir en mora, a la espera de otro beneficio.





