Por: Rodrigo Bueno Vásquez
A veces las normas de protección al consumidor se quedan cortas para solucionar de manera definitiva y completa los males de los propietarios de los vehículos amparados por una garantía, porque parten del supuesto de que todos los productos son iguales.
Si el televisor funciona correctamente después de que le cambian por garantía un componente defectuoso queda solucionado el asunto y no hay más que hacer, pero en el caso de los vehículos el defecto que lo deja fuera de servicio por un tiempo puede tener consecuencias catastróficas para la vida en sociedad del propietario o del usuario de la máquina.




