Con terquedad aragonesa el ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla insiste en la necesidad de vender, esta vez, el 8.9% de las acciones de la Nación en ECOPETROL. En 2004, en su calidad de ministro de Hacienda, había descartado de plano la privatización de ECOPETROL y en su lugar planteó la conveniencia de vender aquellos activos no estratégicos de la empresa.
Posteriormente presentó al Congreso y este le aprobó la Ley 1118 de 2006, mediante la cual se cambió la naturaleza de ECOPETROL para convertirla en una sociedad anónima por acciones. En esta misma Ley se autorizó “la emisión de acciones y puedan ser adquiridas por personas naturales o jurídicas”. No obstante, el legislador estableció una barrera con el fin de preservar el carácter estatal de ECOPETROL y dispuso que “se garantizará que la Nación conserve, como mínimo, el ochenta por ciento de las acciones”.
El paso siguiente fue la colocación en el mercado del 11.1%, hoy en manos de accionistas minoritarios. En el 2009, cuando ya había hecho dejación del cargo, conceptuó que no le veía sentido “tener en el balance del Gobierno Nacional acciones de ECOPETROL o de otras empresas, siendo que tenemos tantas necesidades. Ese es un lujo que uno muchas veces no se puede dar”.




