ILas flores de su vestido
tienen perfume real
de su jardín natural
donde ellas han florecido.
Dios siempre la ha bendecido,
su padre Jaime el pintor
famoso declamador
le transfiere esta herencia;
la poesía es la esencia
de la vida y el amor.
IIMuy niña estaba Victoria
cuando su padre murió,
pero en su mente quedó
la luz de su trayectoria.
Y le activa la memoria
su linda madre Alma Rosa,
con paciencia venturosa
le enseñaba a recitar
el poema Cuento de Mar
y otras poesías hermosas.
IIIVictoria Antonia Molina
contenta pasa los días
ataviada de poesías
entre auroras y colinas.
El público se ilumina
con sus lindos recitales:
lienzos de luna en cristales
de matices y sonidos
se pincelan los oídos
con acentos madrigales.




