No voy a señalar a nadie por el fatídico accidente de tránsito en donde murieron la periodista Rosa Rosado y el camarógrafo Jairo Bolívar Araujo y quedaron heridos cuatro comunicadores y el conductor de la camioneta en donde se transportaban. Fue un designio de Dios. Aún atribulado como estoy, por ese accidente, prefiero mencionar que ha ocurrido una tragedia para todos.
De un lado, Jairo a quien prácticamente no conocía, pero, las referencias son de un profesional soñador y preparado en su quehacer, “Jairo Bolívar Araujo se distinguió por su comportamiento cabal y generoso y por el amor que profesó a sus deberes, los cuales le permitieron construir una destacada carrera profesional como productor audiovisual en empresas importantes como Caracol Televisión”, describió en su página Web Diario del Cesar.
Yo supe del accidente a eso de las tres de la tarde, a través de la colega Marta Patricia Berdejo, por un audio que le envió la periodista y amiga de Rosa, Lida Mendoza. “Parece que Rosa Rosado está muy grave…”, dice un aparte del archivo.




