El penúltimo día de febrero será recordado por varias razones. En lo local la ‘frunita’ de Poncho Zuleta que no fue gran cosa, la decisión de Claudia Margarita a la alcaldía exponiendo la cosa y el anuncio de Camilo Lacauture Ackerman, aburrido de ser diputado, aspira a ser gobernador del Cesar, que no emociona tanto la cosa. Como ven, dos mujeres y un caballero implicados en el mismo día, que tampoco es gran cosa. Al mismo tiempo, tres tigres tristes en el gran circo político nacional, eran la gran noticia en la prensa.
Les contaré en lenguaje vallenato, de manera que a los no nacidos aquí, sugiero tener a la mano, el Lexicón vallenato del Valle de Upar de la Cacica Consuelo Araujo Noguera.
Resulta, que el capataz, el mandamás del circo, que no es ningún alfarache, al notar el berroche en algunos ministerios, por la carrandanga de cosas que están pidiendo, decidió quitarse esa conduerma de encima, y llamar a otros viejos capataces al ruedo, para acordar las reformas que prometió en campaña, entre ellas la de salud, cuando encontró, casi amugado que algunos de sus amigos del gobierno, habían filtrado un documento cuasisecreto con reparos internos al público.




