Termina una semana, al decir de la vicepresidente Francia Márquez, sabrosa. La ‘paz total’ va viento en popa. El Eln regresa al secuestro y reclama por la no constitución del fondo internacional –“pagar por no secuestrar”– al que al parecer se había comprometido el Gobierno. Las Farc y el ‘Tren de Aragua’ arrecian sus acciones en la frontera con Venezuela y en los colegios de Bogotá. Terror en el Cauca por arremetida de las disidencias del ‘Estado Mayor Central’. ‘Iván Mordisco’, responsable de la oleada de violencia, a salvo en la frontera, y alias Dumar ordena que a los soldados asesinados les corten la cabeza –además, exigen condiciones para liberar a fiscales–. La erradicación forzosa baja en 73 % y va solo el 10 % del cumplimiento de la meta. Las Fuerzas Armadas afirman que las treguas afectan muy negativamente sus operaciones.
En el frente económico, solo buenas noticias. Las exportaciones caen 14 %; la ejecución del presupuesto, en niveles vergonzosos; el sector de la vivienda no levanta cabeza, su peor desempeño en 15 años. El Gobierno amenaza con decretar inversiones forzosas para la banca, de agosto a marzo se perdieron 500.000 empleos, se dispara el déficit y se anuncia ataque a la regla fiscal, caída del recaudo tributario e, imparable, de utilidades de Ecopetrol.
Y además, se puso en evidencia la forma en que este gobierno maneja las relaciones con el Congreso.




