Jorge Valdano, exjugador del Real Madrid, escritor y dirigente del fútbol, en una de sus conferencias, reflexionaba diciendo que el fútbol es un estado de ánimo que necesita de un componente mental para el logro de buenos resultados, tanto en lo deportivo como en lo personal.
Muchas veces se ha dicho que el futbolista colombiano es conformista, porque mentalmente es afectado por las dificultades que debieron sortear en su etapa formativa. Francisco Maturana, considerado el reformador del fútbol colombiano, manifestó en los noventa: “se juega como se vive”, haciendo referencia a la crisis institucional del país.
El fútbol es una historia distinta en cada partido, “es la única religión que no tiene ateos” y es generador de pasiones. El hincha disfruta de los triunfos del fútbol sin saber de táctica, y eventualmente, sin tener la capacidad de sostener el balón en sus pies haciendo jueguitos, pero es el principal acreedor del espectáculo de uno de los negocios más lucrativos del mundo. Ese condicionamiento reclama siempre la victoria y reprocha sin contemplación las derrotas.




