Por Celso Guerra
Recibimos la invitación, con junto a otros colegas, para asistir al concierto del lanzamiento en Cartagena, en la plaza de toros, del álbum la novena batalla, de Silvestre Dangond, aceptamos, con el único propósito de hacerle una entrevista al controvertido artista, protagonista de esta columna, relacionada con la anunciada separación de su anterior acordeonero, Rolando Ochoa, y la no menos cacareada unión con su primo, Lucas Dangond, no tuvimos ningún contacto con el artista, ya que el propósito de los anfitriones,era, intuimos,que este grupo de periodistas vallenatos apreciáramos, la puesta en escena del cantante.
La verdad nos quedamos con los crespos hechos, sin entrevista, por el hábito colombianísimo de llegar, siempre tarde a los compromisos, arribamos directamente al lugar del evento,a las 10 de la noche, y no al hotel como estaba previsto.




