La pobreza y el desempleo campean actualmente en el Cesar, tanto en la zona rural como urbana, debido a los efectos de la pandemia por covid-19, la crisis económica sobreviviente y la falta de una política pública nacional y departamental para incentivar la economía, generar empleo y apoyar a los microempresarios.
El desempleo y la falta de oportunidades generan pobreza, malas condiciones de vida para los ciudadanos, y se constituyen en factores que retrasan el desarrollo y pueden generar deserción escolar, inseguridad y negación de un futuro mejor a miles de jóvenes, madres y padres que anhelan conseguir su sustento diario.
Por lo cual, es necesario desarrollar un programa incluyente en materia de empleo, generando oportunidades para todos, desde el sector público y en sinergia con el privado, para lo cual se pueden apoyar proyectos de microempresarios, que susciten nuevos puestos de trabajo, así como reducir impuestos a quienes contraten personal, incentivar el comercio y atraer la inversión privada.




