Planificar es hacer planes de acción para un parámetro temporal, involucrando recursos varios para resolver problemas de diferente índole con propósitos antropocéntricos; esta actividad supone la participación interactiva entre planificadores y beneficiarios de dichos planes.
En Colombia no se planifica pese a que se hacen planes de desarrollo, aquí se hacen listados de acciones desde oficinas del gobierno y en forma vegetativa sin considerar ni priorizar las verdaderas necesidades. Por eso, cada vez los problemas son más numerosos y críticos; si se planificara en función de resolver las necesidades, por ejemplo, no estaría en precarias condiciones el 94% de las vías terciarias del país. Este paradigma burocrático se está revisando en la presidencia de Gustavo Petro; ahora se pretende tomar los insumos desde las raíces, que son las comunidades sujetas de planificación, para que los entes oficiales de planificación sepan qué necesita la ciudadanía y cuánto valen estas carencias; se pretende que este nuevo tipo de planificación sea total, centrípeto y envolvente, desde la periferia hasta el centro.
Por primera vez se hacen diálogos regionales vinculantes para conocer en la fuente qué es lo que la gente demanda con criterio prioritario. En el Cesar se vienen adelantando estos diálogos; el primero fue en Aguachica y ahora, el 11/10/2022 tuvo lugar en Valledupar con seis mesas de participación con la presencia de altos funcionarios del gobierno. Participé en la mesa denominada ‘Seguridad Humana y Justicia Social’, una de las más numerosas. Aquí se abordaron, en especial, los problemas del sector salud que están descentralizados bajo la responsabilidad de alcaldes y gobernadores.




