Este 19 de junio, los colombianos debemos acudir a las urnas para cambiar el destino de este pais, el elector tiene dos opciones para escoger el próximo presidente de Colombia, la persona que regirá los destinos de esta patria querida y pondrá en funcionamiento su programa de gobierno, osea que hay dos candidatos que aspiran ser presidente de la república, el exalcalde de Bogotá el doctor Gustavo Francisco Petro Urrego y el exalcalde de Bucaramanga el ingeniero Rodolfo Hernández.
El candidato Petro es economista de la Universidad Externado, especialista en administración pública de la ESAP. igualmente cuenta con un master de economía de la Universidad Javeriana, especialista en medio ambiente y desarrollo poblacional de la Universidad Católica de Lovaina y un doctorado en nuevas tendencias en administración de empresas de la Universidad de Salamanca, Rodolfo Hernández es ingeniero civil de la Universidad Nacional de Colombia y cuenta con más de 50 años de experiencia laboral, empresarial y profesional.
El candidato Gustavo Petro, define su propuesta de modelo económico como “una democratización de la economía”, ya que él quiere para Colombia una educación gratuita y de calidad, desde el preescolar hasta la Universidad, condonación de deudas para los afectados por prestamos educativos en el ICETEX, los cuales eran deudas impagables, garantía de los ahorros pensionales serán para pensiones, no para negocio de los bancos, respeto a los derechos pensionales de todos y ajustes a las mesadas con el aumento salarial, media pensión para para tres millones de la tercera edad que no alcanzan a tenerla, subsidio de medio salario mínimo a un millón y medio de madres cabeza de familia, traslado de la Procuraduría a la Fiscalía, para que se dedique a combatir la corrupción administrativa, tierra para los campesinos, con préstamos a bajo intereses con el banco Agrario, préstamos a bajo intereses para la pequeña y mediana empresa y combatir el préstamo gota a gota, reforma de la policía y abolición de la política del enemigo interno que tienen las Fuerzas Armadas, desmonte del Esmad de la política de criminalización de la protesta social.




